La pecadora, o la desesperación convertida en perdón.
Entre uno de los muchos encuentros con Jesús destacó el de una mujer que recibió su perdón con el que su vida cambió.
¿Cuál fue este encuentro?
Al ser ella una mujer con muy mala fama, que pecaba y era, por así decirlo, "impura" para la sociedad estaba más desesperada por conseguir el perdón y por esto demuestra su amor a Jesús (lavándole y besándole los pies), arriesgándose ya que estaba incumpliendo normas por ejemplo al tocar a Jesús siendo esa clase de persona mal vista por la sociedad, y Jesús nos dice que cuanto más amas, más perdón mereces así que al ser todos sus pecados perdonados por su fe en Dios se produjo un cambio en su interior que le brindó otra oportunidad, liberándose de su pasado y empezando una vida nueva.
Un hombre, fariseo llamado Simón, que se encontraba con Jesús en aquel momento, al ver la actitud de la mujer comenzó a prejuzgarla y a criticar lo que estaba haciendo en base a la fama que ella tenía, pero tras las últimas palabras de Jesús hacia la chica salvándola de sus  pecados, Simón, no arrepentido de sus pocos pecados, se quedó pensando en si él debería haberle lavado los pies a Jesús también.
Actualidad:
Hoy en día podemos ver este hecho reflejado en muchas partes y en muchos ámbitos. Muchas veces, las mujeres son mal vistas si están con muchos hombres, y se consiguen una mala fama, mientras que con los hombres sucede justamente lo contrario.